La sexualidad no tiene edad

El ser humano es un ser sexual desde que nace hasta que muere; lo que va cambiando es la forma de manifestar dicha sexualidad en las etapas de la vida.
"Se puede perder en esta etapa, algunos factores como la potencia, como cuando se estaba mas joven, pero se pueden ganar la confianza, la experiencia, la presencia, el trascender en la sensorialidad y el erotismo por sobre la genitalidad, la lujuria y la carnalidad. De ahí claramente que no se acaba sino se transforma", explica la sexóloga Martha Mejía.


El apetito sexual en esta edad también varia, según cada mujer. A veces al perder el miedo al embarazo no deseado libera y potencia el deseo; en otras ocasiones los cambios en los genitales con atrofia vulvovaginal, la caída de los estrógenos y testosterona deterioran la capacidad de respuesta y bajan el deseo, señala el Dr Santiago Cedrés, presidente de la sociedad uruguaya de Sexología y miembro de la Academia Internacional de Sexología Medica.
Lo mas importante en la sexualidad femenina, añade, son los factores contextuales, como lo es el escenario erótico, el vinculo de pareja y cuanto se habilita para el placer sexual.


Afirmación con la que concuerda la Dra. Martha Mejía, quien agrega que se debe partir de que los órganos sexuales mas importantes del ser humano son el cerebro, la piel (el mas extenso) y los sentidos. Por ello la vida sexual puede llegar hasta el último momento de la existencia, asociado o no al coito.
Ahora, dice el experto, si antes de la menopausia, la mujer era activa sexualmente, no va a haber inconveniente. Si por el contrario, tenia problemas con su intimidad, tampoco sufrirá cambios.


Cabe anotar que el organismo también va cambiando. A medida que una mujer se acerca a la menopausia, sus niveles de estrógenos comienzan a disminuir; esto puede causar afectación en las paredes vaginales, adelgazamiento, falta de lubricación, un poco mas de sensibilidad o mas receptiva al dolor por la misma razón, pero todo tiene manejo por parte del especialista.


"La atrofia vulvovaginal (AVV) es una condición frecuente, muchas veces subdiagnosticada y que afecta profundamente la calidad de funcionamiento sexual y la satisfacción de las mujeres en la etapa postmenopausica. Aunque los síntomas somáticos del climaterio como sofocos, los sudores nocturnos y la fatiga son los mas frecuentes, se publica que el 50% de las mujeres tienen también síntomas genitales", explica el Dr Cedrés.


Pero también afirma que el tratamiento hormonal en esta etapa de la vida es altamente efectivo para los síntomas moderados a severos.
También es cierto que las enfermedades o el consumo de medicamentos pueden tener prioridad en esta etapa, pero se pueden controlar a nivel medico.
Para la doctora Mejía, si una persona se siente bien en todos los sentidos, también mejora su parte intima; por eso recomienda mantener una alimentación saludable, hacer ejercicio y vivir con serenidad, manejando las emociones. "El envejecimiento trae consigo cambios fisiológicos, pero esto nunca condiciona la vida sexual de una mujer o de una pareja", agrega.

 

Consulte al especialista


En todas las etapas de la vida, se debe acudir al especialista. Según el doctor, en la consulta no solo se realiza tratamiento, sino que también prevención, promoción y rehabilitación de los trastornos del sexo y la sexualidad.
En general, dice la Dr. Martha Mejía es importante consultar cuando se presenta alguna disfunción sexual, hay dolor en la penetración, dificultad por enfermedades, limitaciones físicas, entre otros.

 

Comunicación y confianza


La sexóloga Martha Mejía enfatiza en que es importante mantener con la pareja:
⦁ Una comunicación abierta y sincera para expresar lo que esta experimentando el cuerpo. Explorar sentimientos, inquietudes y entregar los cambios y temores para enfrentarlos juntos.
⦁ Modificar rutinas dedicando mucho mas tiempo a la etapa de la excitación, masajes, juegos previos, estímulos mutuos. Usar aceites, juguetes, etc.
⦁ Varias las posiciones, los ambientes y los lugares para disfrutar con el otro.
⦁ Compartir con complicidad actividades en otros contextos: sociales, recreativos, deportivos; de esa manera, se fortalece el vinculo amoroso.

 

Principales mitos


Hasta hace algún tiempo, dice el Dr. Santiago, se hablaba poco del climaterio, lo que conducía a la creación de fantasías que fueron derivando en diferentes mitos:
⦁ La menopausia es una enfermedad causada por falta de hormonas.
⦁ Es un cambio repentino, brusco, que toma uno o dos años máximo.
⦁ Después de la menopausia, las relaciones sexuales se terminan.
⦁ Si no se ha tenido la regla en unos meses, se pueden mantener relaciones sin anticonceptivos.
⦁ El sangrado irregular normalmente es indicador de cáncer.
⦁ La menopausia siempre deja depresión.
⦁ La menopausia es igual para todas las mujeres.
⦁ No se dispone de tratamiento seguro, ni medidas de prevención para los riesgos asociados. Estudios al respecto ponen de manifiesto la relevancia de la educación, evidenciando que a mayor nivel de formación académica, mejor vivencia del climaterio, agrega el experto.

Por una sexualidad más satisfactoria

 

Los once consejos recomendados por la Universidad de Harvard para una vida sexual plena, sobre todo en la edad madura, son analizados y complementados por cinco especialistas colombianos. Tome nota.


La Escuela de Medicina de la prestigiosa Universidad de Harvard, en Estados Unidos, divulgó a principio de esta semana una serie de consejos para tener una vida sexual satisfactoria, especialmente en la edad madura, cuando nuestro cuerpo ha experimentado cambios físicos, hormonales, neurológicos, circulatorios y ya no existe la energía y pasión arrebatada de la juventud, pero sí contamos con más habilidades en la comunicación y tenemos menos inhibiciones.

Son once recomendaciones divulgadas por el centro educativo que advirtió, además, que muchas de estas pueden ser tenidas en cuenta por parejas de todas las edades. El País consultó con cinco profesionales de la salud colombianos, especializados en el tema de la sexualidad para que comentaran y complementaran los consejos compartidos por la universidad de Harvard. Ellos son: el médico sexólogo Édison Pazmiño; los psicólogos y terapeutas de pareja Luis Eduardo Peña, Chiquinquirá Blandón, Martha Mejía y la fisioterapeuta especialista en rehabilitación del piso pélvico Gloria Luz Villa. 

SER AFECTUOSO:

Para mantener los vínculos emocionales y físicos es recomendable besarse, abrazarse, arruncharse, hacerse cariñitos, halagarse, decirse frases románticas. Piénselo: ¿hace cuánto que no hace esto con su pareja?

Para que esas manifestaciones de afecto se den, advierte el psicólogo y terapeuta de pareja Luis Eduardo Peña, es un prerrequisito tener una buena relación de pareja en la que haya respeto, buena comunicación, cariño, admiración, ese tipo de cosas son esenciales para que las manifestaciones de afecto conlleven a una buena vida sexual.

Es muy difícil tener una buena relación sexual sin una buena relación de pareja, agrega Peña, pues no se puede descontextualizar la sexualidad del contexto general de la relación de pareja.

PRACTICAR EL CONTACTO FÍSICO

La Universidad recomienda a la pareja tocarse el uno al otro mientras cada uno se concentra en sus percepciones y su sensualidad.

De acuerdo con el médico sexólogo Édison Pazmiño tocarse es fundamental. Tanto a nivel individual, privado, como en pareja.

Lo primero que hay que tener en cuenta para una buena salud sexual, opina el también terapeuta y asesor clínico de pareja es autotocarse, autoacariciarse, porque en la medida en que usted se conoce puede enseñar a su cónyuge cómo,

dónde, cuánto, a qué velocidad, a qué presión le gusta la estimulación sexual.

Y además, tocar al otro, sentirse, rozarse, nos lleva a que el vínculo afectivo se fortalezca.

“Esto hace que se fortalezcan los vínculos en la pareja, porque se generan sustancias químicas en el cerebro, neurotransmisores, especialmente la oxitocina, la llamada hormona del amor, que justamente se produce en el momento mismo del contacto erótico-afectivo y más que todo, en el orgasmo, por eso es fundamental la caricia.

El roce, el tacto, hace que se genere un estado de relajación. Ese placer, esa sensación de bienestar que se genera es fundamental a la hora del contacto sexual.

Muchas veces, agrega el psicólogo y terapeuta Luis Eduardo Peña, la pareja restringe el contacto físico a la actividad sexual y cuando uno de los cónyuges no

la desea, el contacto físico no lo hay y se pierde una de las fuentes importantes del fortalecimiento de la intimidad relacional y la intimidad sexual.

“El contacto físico ayuda a calmar, a tranquilizar, a tener paz, a encontrar confort en la otra persona, entonces no se debe circunscribir al tema estrictamente sexual porque se está perdiendo un ingrediente importante en la relación de pareja”, opina Peña. 

ESCRIBIR LAS FANTASÍAS

Este es un buen ejercicio para las parejas con poco deseo sexual, aconseja Harvard. Se trata de experimentar prácticas que se crea, les resulte excitantes a los dos.

Las fantasías sexuales, ilustra el doctor Pazmiño, son representaciones mentales que uno crea por evocación de recuerdos, por sucesos que de pronto han pasado o por cosas que le gustaría a la persona experimentar. Al escribirlas, agrega, se plasma cada una en la hoja de los deseos y esta es importante a la hora de negociarlas con la pareja y poderlas llevar a cabo. Así no se cae en la rutina.

Pazmiño recomienda que cada uno responda a la pregunta: ¿qué quiero hacer sexualmente con mi pareja? Realizar el listado de esas fantasías y negociarlo con el cónyuge. Cada deseo aprobado lo escribirán en un papelito que doblarán y depositarán en un frasco. Cuando quieran cumplir una fantasía sexual sacan un papelillo. Esto se volverá un reto que despertará la expectativa cada semana y que ayudará a mantener la llama de la pasión.

El tema de las fantasías, advierten Pazmiño y Peña, hay que manejarlo con cuidado para no llegar a deseos extremos que a la pareja no le gusten o terminen lastimando al otro o lesionando la relación conyugal.

Tengo la premisa, añade el psicólogo Luis Eduardo Peña, que en el sexo todo es permitido, siempre y cuando ambos miembros de la pareja estén de acuerdo. Pero uno de los miembros de la pareja que fuerza o presiona al otro para hacer realidad una fantasía sexual puede ser bastante peligroso en una relación íntima. 

RELAJARSE 

Antes de tener una relación sexual practique actividades deportivas o lúdicas, o técnicas de relajación que lo mantengan sosegado.

El doctor Édison Pazmiño aconseja para que la persona se relaje que maneje la respiración abdominal, más que la toráxica, pues permite una mejor oxigenación y ventilación.

Además, conocer técnicas que le permitan identificar los estados de ansiedad y cómo saber controlarlos. Entre los signos y síntomas para identificar los estados de angustia están la taquicardia, la agitación de la respiración, los músculos tensos, la sudoración que puede ser de manos, pies; las manos frías, pies fríos, temblor en el cuerpo. Cuando hay unos estados más altos de ansiedad estos desencadenan vómitos, náusea, palidez, diarrea.

Algunas veces hay ansiedad antes de intimar por el tema del desempeño sexual, por la preocupación de quedar bien.

“El mejor estado para tener un buen desempeño sexual es estar calmado, tranquilo, cómodo y para eso se debe tener un buen nivel de control de la respiración y de la ansiedad”, comenta Pazmiño.

El médico-sexólogo recomienda, además, tener una secuencia de actividad física para bajar los niveles de ansiedad que se tienen en el día a día por el trabajo y el estrés.

“Es mejor terminar el día con una rutina de ejercicios que van a ayudar a la persona a relajarse y a favorecer las relaciones sexuales”, comenta el asesor clínico de pareja. 

INFORMARSE

Cuando sienta que tiene un problema sexual, compártalo con su pareja, busquen información al respecto con los profesionales de la salud más idóneos o en libros y páginas web creíbles y especializadas.

Hay problemáticas sexuales que se dan en la etapa de la madurez por esta misma condición, comenta la psicóloga y terapeuta de pareja Chiquinquirá Blandón. Las mujeres que están pasando por el proceso de la menopausia tienden a una mayor resequedad vaginal y la relación sexual va a ser un poco dolorosa. Los hombre experimentan más dificultad para tener una erección. Muchos medicamentos que pueden estar tomando van a influir también en el deseo sexual, explica la directora de la Clínica del Amor.

Agrega Blandón que muchas personas se sienten avergonzadas y les da pena socializar lo que están sintiendo porque es aceptar que están envejeciendo, que se están dando transformaciones en su cuerpo, entre ellos, los cambios en la sexualidad. Por eso es fundamental documentarse y que las mujeres y hombres se asesoren con los profesionales idóneos. “Que no tengan miedo de preguntar, por ejemplo, qué posibles efectos puede tener la medicación que están tomando sobre la sexualidad y hablar de sus problemas con la pareja con toda tranquilidad. Deben entender que esto es normal, que hace parte de la vida. No quiere decir que la sexualidad se ha acabado para ellos, pero que sí pueden necesitar ciertas adaptaciones su vida sexual”, concluye Blandón.

Para la psicóloga- sexóloga Martha Mejía, la pareja debe informarse sobre dificultades que uno de sus miembros puede estar afrontando como eyaculación rápida, dolor durante la penetración, resequedad vaginal, problemas de erección, falta de orgasmo, orgasmos rápidos.

Considera Mejía que para tratar estas problemáticas a tiempo se debe practicar una regla de oro: la comunicación. Esta facilita que los dos estén permanentemente informados sobre cómo y qué sienten y cuan preparados están para tener su intimidad.

“La comunicación es fundamental para que abiertamente un miembro de la pareja le haga saber al otro cuan dispuesto está o qué dificultad percibe y de paso involucrarlo, pedirle su apoyo para, los dos juntos, resolver el posible fallo y salir avante. Esto es intimidad y habla muy bien de la vida saludable, armoniosa y plena de la pareja”. 

DARSE TIEMPO 

Cuando se está en la adultez hay que invertir más tiempo en la relación sexual, al igual que para llegar al orgasmo y esto se logra en ambientes tranquilos y sin interrupciones.

No es lo mismo cuando se está joven que con solo mirar a la otra persona o con tener un pensamiento sexual se está listo, ilustra la psicóloga Chiquinquirá Blandón. “Hay que saber que se necesita un poco más de tiempo. Es diferente la sexualidad basada en la atracción, en el deseo, en la juventud, en la acción, a la sexualidad basada en el erotismo del corazón que es cuando las parejas pueden disfrutar de la sexualidad de mirarse, de acariciarse, de compartir un vino, un café, algo que los vaya induciendo al tema y también, de relajarse con lo del resultado. Lo más importante ahora no es la potencia, la rapidez, el resultado, sino el disfrutar de un beso, de una caricia. Se necesita por tanto mucho tiempo y no presionarse.

Hay que gozar de los juegos previos, de los estímulos mutuos, comenta la psicóloga-sexóloga Martha Mejía, tomarse el tiempo suficiente para el precalentamiento, “porque las mujeres tenemos una respuesta más lenta”. La irrigación sanguínea, en el caso el hombre es más rápida, pero él también necesita su mente en el aquí y el ahora, “de ahí que besos, mordisco, lamer, chupar, succionar, los masajes, las palabras eróticas, susurros, gemidos y jadeos, hace que gradualmente se vaya llegando al preorgasmo y por ende, estén las dos partes dispuestas a disfrutar del coito”. 

LUBRICAR 

Según la publicación de Harvard, la resequedad vaginal comienza en la etapa previa a la menopausia, pero se

puede corregir con líquidos y geles lubricantes.

La lubricación es fundamental no solo para casos puntuales en que haya resequedad vaginal o que haya climaterio temprano o dificultad en la lubrificación, advierte la psicóloga- sexóloga

Martha Mejía, sino el lubricante como tal hace parte de los accesorios de la intimidad, como el preservativo.

El lubricante es importante porque no siempre las mujeres tenemos una lubricación abundante por muchos factores y esto causa irritación y molestias, como sentir dolor durante la penetración.

Elija un lubricante adecuado, de preferencia con base en agua que seca menos, aconseja Mejía, pues genera menos irritación y salpullidos y además, porque casi siempre están acordes con el PH de los genitales y es más amable con la piel y la zona íntima femenina. Además, no rompe el preservativo.

Se debe verificar la fecha de vencimiento del lubricante, tenerlo en un lugar seco y no excederse en la cantidad. “Generalmente son pequeñas cantidades para no inhibir la sensibilidad”, explica Mejía. 

NO RENDIRSE

Si después de haber intentado buscar solución a su problema sexual no lo ha conseguido, no se rinda. Busque ayuda profesional de forma oportuna. Reconozca que esto no lo puede manejar solo.

Hay situaciones, por ejemplo, dice el doctor Pazmiño, que vienen desde la infancia, que se vienen arrastrando hasta la edad adulta y que no han sido resueltas. “Y que por más que tú quieras, por más que busques y tengas la persona ideal a tu lado siempre puede existir el trauma y presentarse una disfunción sexual”.

Por eso es importante que vaya al médico para que le haga un diagnóstico adecuado

y pueda ayudarlo a mejorar su vida sexual. 

USAR VIBRADORES 

Este tipo de juguetes deben estar en el repertorio íntimo para que quienes los usen aprendan a estimular su cuerpo, identificar las diferentes zonas erógenas que quizá no haya explorado. Eso le permitirá tener diferentes sensaciones en el cuerpo y activar los sentidos que es la parte fundamental de la sensualidad, comenta el doctor Édison Pazmiño.

Sobre su uso en pareja hay que hablarlo y negociarlo previamente antes de introducirlo en la cama, comenta Pazmiño. Y debe quedar claro entre los dos que el vibrador es un juguete, sirve para lo que es: para jugar, para complementar, no es para reemplazar a nadie.

“Hay que abrir la mente para utilizarlos, porque hay una gran variedad de juguetes, de vibradores que pueden ser usados para mantener el juego erótico, el erotismo y no caer en la rutina, que es lo que buscamos”, opina el doctor Pazmiño. 

VARIAR POSTURAS SEXUALES

Variar las posiciones sexuales, dice el estudio, evita la rutina en la intimidad y hace que el sexo se vuelva más interesante. Además, ayuda a superar ciertos problemas que aparecen con el avance de la edad.

Se debe procurar, señala la psicóloga y terapeuta de pareja Chiquinquirá Blandón, posturas que faciliten que el falo penetre con mayor facilidad y profundidad, pues con la edad este se

percibe más corto, porque ya no hay potencia en la erección.

También es aconsejable ciertas posiciones que favorezcan el orgasmo de la mujer.

Se debe aclarar, interviene la psicóloga-sexóloga Martha Mejía, que solo un

8 % de las mujeres obtiene el orgasmo en la penetración, mientras el 85 o

90% lo obtiene al friccionar o frotar el clítoris con la raíz del pene o su cuerpo cavernoso.

Para favorecer el orgasmo femenino Mejía sugiere posturas conocidas como La Mecedora, La Amazonas, Misionero Clitoriano, La Silla y la Alineación Coital. 

PRACTICAR LOS EJERCICIOS DE KEGEL

Estos ejercicios sirven para fortalecer el piso pélvico. Practicarlos mejora las condiciones físicas para la vida sexual, dice el estudio.

De acuerdo con la fisioterapeuta Gloria Luz Villa, un ejercicio que se puede hacer para que cualquier persona entienda qué es contraer los músculos del piso pélvico es ir al baño y empezar a hacer una micción y buscar detener el flujo de la orina. “En ese momento cuando se detiene el chorro estamos haciendo contracción de esa musculatura”. La profesional, especialista en rehabilitación del piso pélvico, advierte que

este ejercicio no se debe hacer repetidamente porque puede alterar la fisiología de la micción.

El segundo punto a tener en cuenta es activar las fibras musculares del piso pélvico: hay unas que se contraen rápidamente y otras de manera lenta.

Las fibras rápidas se activan cuando hacemos una contracción y soltamos inmediatamente, explica Villa. “Para activar estas fibras que son importantes en la función sexual lo que podemos realizar a diario – dos o tres veces al día- es hacer una serie de repeticiones de diez contracciones seguidas y una relajación de diez segundos. Es decir, contraer-relajar (esto se hace diez veces) y se descansa diez segundos. Volver a repetir. Esto se hace durante tres minutos aproximadamente.

Entre tanto, la activación continua de las fibras lentas mejoran el tono a nivel vaginal, lo que va a permitir que durante el coito haya más fricción, y obviamente se va

a mejorar el estímulo sexual, comenta Villa.

En estos ejercicios se hace una contracción sostenida de los músculos y debe haber una valoración profesional para saber en qué condición está cada persona para que sepa por cuánto tiempo puede sostener la contracción, advierte Villa. “Hay quienes no alcanzan

a contraer los músculos ni dos segundos”.

Si la persona no tiene dificultad en el reconocimiento de sus músculos del piso pélvico y los logra contraer, puede empezar con contracciones sostenidas de tres segundos, se relaja seis segundos y repetir esto durante tres minutos.

Estos ejercicios son simultáneos con los de las fibras rápidas.

Hay que comenzar estos ejercicios en posición de cúbito dorsal (acostado) para facilitar la contracción. Y a medida que se avanza en el número e intensidad de las contracciones se puede ir cambiando progresivamente de posición: luego de realizarlas en posición acostada, hacerlas estando sentados y después, de pie

¿Qué es y cómo tratar la incompatibilidad sexual?

El encuentro sexual es la columna vertebral de una buena dinámica de convivencia.

 

La incompatibilidad sexual es el pan de cada día de los terapeutas sexuales”. Así lo afirma Marta Mejía, psicóloga, sexóloga y terapeuta sexual, quien, además,  explica que, en su mayoría, parejas que llegan a los consultorios con la excusa de que han dejado de rendir como en otros tiempos o ya no les es tan fácil lograr complacer a su pareja y así mismos, son personas que presentan dichos problemas como la punta del iceberg de una clara incompatibilidad en el ámbito sexual.

La incompatibilidad sexual hace referencia a los desacuerdos dentro de una pareja al momento de tener un encuentro sexual. “Es no encontrarse con las preferencias símiles en el momento del desempeño, tanto en el abordaje, el precalentamiento, como el transcurso de la relación como tal, además, de las prácticas que cada uno desee”, señala Mejía.

¿Cómo saber si soy incompatible sexualmente con mi pareja?

“Si cuando al momento del encuentro sexual no hay un acuerdo o una coincidencia sobre qué le gusta a cada miembro de la pareja se puede hablar de una incompatibilidad”, dice Mejía, agregando que ello puede conllevar a que no se logre una suficiente excitación o lubricación que desencadene en el orgasmo.

Dentro de los síntomas de la incompatibilidad sexual se encuentran desacuerdos de horarios, lugares, posiciones y demás prácticas. Según la experta, la causa fundamental del problema es la falta de comunicación entre la pareja.

Según la terapeuta, el encuentro de las artes amatorias y eróticas, es decir, el encuentro sexual, es la columna vertebral de una buena dinámica de convivencia, más aun teniendo en cuenta la autonomía de las parejas actuales en otros escenarios.

¿Cómo tratar la incompatibilidad sexual?

Para tratar el problema es necesario tener una buena comunicación y hacerse preguntas como: ¿qué es lo que está incomodando en la pareja al momento del encuentro sexual?, ¿cuáles son las preferencias del otro?, ¿cuál es el mapa erógeno de la otra persona?, ¿qué tan dispuesto se está de complacer al otro?

Si habiendo fortalecido dicha comunicación los problemas no son superados, es necesario acudir a un terapeuta, pues, en muchos casos, incluso hay traumas del pasado que marcan a una persona y le impiden desarrollarse plenamente en el acto sexual. La experta asegura que el discurso sobre el sexo que se ha construido en el ambiente social y familiar también afecta el desempeño erótico.

Finalmente, Mejía aseguró que la incompatibilidad sexual es un problema que se puede superar con una buena comunicación y un apoyo mutuo, además, de una disposición y una constancia común.

Diez beneficios de que ellas se den placer

Por el analfabetismo sexual y por razones religiosas, sociales y culturales, en pleno siglo XXI la masturbación femenina sigue siendo un tabú, un tema del que muchos prefieren no hablar, pero que muchísimas mujeres sí ponen en práctica.

En efecto, un estudio internacional señala que el 63 % de las mujeres se han masturbado alguna vez en la vida. Y en opinión de cinco especialistas colombianos consultados por El País las autocaricias femeninas con el objetivo de buscar una excitación, un orgasmo o simplemente sentir placer, son una conducta natural, sana, normal, no pecaminosa, ni enfermiza, como suelen pensar algunos, ni tampoco reprochable. Además, es más frecuente de lo que se cree.

Según los expertos, la autoestimulación sexual femenina, después de que no sea un comportamiento por medio del cual la mujer se haga daño a sí misma o a otra persona, ni se convierta en una conducta obsesivo-compulsiva, se puede practicar con frecuencia, incluso diaria, pues tiene muchísimas ventajas físicas, psicológicas y es también beneficiosa para la relación de pareja porque permite comunicar mejor lo que se desea.

Con la ayuda de profesionales de la psicología y sexología, presentamos 10 de sus grandes beneficios:

1. Conducta sexual más sana

El onanismo o masturbación es el comportamiento sexual más sano porque no tiene riesgos de embarazos no deseados ni de infecciones de enfermedades de transmisión sexual. Solo se debe tener presente practicarlo con las manos limpias, ojalá con la ayuda de un lubricante y sin usar objetos que puedan ocasionar un daño físico.

2. Alimenta la autoestima

Es la mejor manera para que la mujer se conozca así misma, explore su cuerpo, sepa dónde y cómo siente más placer. Esto le da más seguridad sobre su propia respuesta sexual y empoderamiento.

Además, el autoconocimiento le produce madurez porque ella se vuelve más decidida, resuelta y determinada.

3. Refuerza el piso pélvico

Algunas técnicas masturbatorias ayudan a que la mujer tensione los músculos de las piernas, los glúteos, el piso pélvico, ya que cuando se está en estado de gran excitación antes de llegar al orgasmo hay mucha contracción muscular.

Si la mujer se masturba de manera constante el suelo de la pelvis se refuerza, lo que ayuda a prevenir el escape de orina y, por tanto, evita las posibilidades de incontinencia a una edad mayor.

Al fortalecer la pelvis, también, las contracciones del primer parto pueden ser más eficaces.

4. Orgasmos más fáciles

Se ha comprobado que es más difícil tener un orgasmo a través de la masturbación que con la penetración, porque el diámetro del pene, sobre todo cuando es muy grande, no permite que la musculatura pélvica se contraiga a la hora de un orgasmo y eso reduce la capacidad de sentir placer.

5. Produce relajación y sueño

Cuando la mujer se autoerotiza puede llegar a orgasmos que le permitirán sentirse más relajada y dormir mejor. Pues al masturbarse ella activa hormonas cerebrales como la serotonina y la dopamina que traen beneficios como relax corporal y emocional.

6. Ayuda a reducir cólicos menstruales

La mujer que tienen una buena calidad de vida sexual sola o acompañada, tiene contracciones musculares durante el orgasmo que ayudan a reducir los cólicos menstruales.

7. Tiene efecto analgésico y desinflamador

La masturbación genera un efecto analgésico que también sirve para aliviar dolores como el dolor de cabeza y la migraña. Además de desinflamar zonas genitales.

8. Mejora el desempeño sexual

En la medida en que una mujer conoce bien su cuerpo, sus zonas erógenas, orienta mejor a su pareja sobre qué desea ella en la intimidad y cómo llevarla a un orgasmo: le puede enseñar a su cónyuge la postura, la estimulación que más le gusta, dónde es más sensible, por lo tanto, ella puede tener un mejor desempeño, ya que puede pedir lo que quiere, porque sabe qué desea. Y eso se logra cuando conoce bien su cuerpo y sus sensaciones.

9. Ayuda en terapia psicosexual

Las autocaricias femeninas son una de las técnicas más usadas en terapia psicosexual. Por ejemplo, a las mujeres que se les dificulta excitarse o conseguir un orgasmo se les aconseja aprender y poner en práctica técnicas de autoestimulación para que ellas empiecen a conocer su respuesta sexual.

10. Mejora la relación de pareja

Que ella se masturbe se puede convertir en un nuevo guion erótico en la intimidad, pues algunas parejas caen en una grave monotonía que termina volviendo la relación sosa.

Las tácticas masturbatorias femeninas pueden hacer parte de un juego erótico en pareja. Cuando la mujer se autoestimula sexualmente delante de su cónyuge lo incita. A muchos les agrada y les excita verla erotizarse y luego, deciden acompañarla. Así, ambos, pueden disfrutar solos y en pareja.

Todo esto les ayuda a aumentar la confianza en la intimidad, tanto para hablar como para poner en acción otras prácticas sexuales.

Cuidado con la adicción

El onanismo llega a ser una conducta enfermiza cuando este comportamiento se vuelve obsesivo-compulsivo-ritualista, y cuando
afecta a la persona, a la pareja o a la relación.

Si la persona se la pasa pensando en masturbarse, practica frecuentemente esta actividad y por culpa de esta conducta no se concentra en su trabajo, no puede laborar bien, limita su vida social, no es capaz de mantener una buena relación de pareja, afecta su vida y su cotidianidad, se considera un comportamiento enfermizo por el cual debe recibir ayuda especializada.

En esta adicción suele haber condiciones mentales inconscientes de fondo, bien sea ansiedades, abadono o abusos sexuales en la infancia.

Si se tiene pareja

Hombres furiosos:
Cuando una mujer tiene pareja estable y su cónyuge se entera por accidente que ella practica la autoestimulación sexual, algunos hombres, por machismo, se molestan y las reprochan con frases como ¿es que nos soy suficiente hombre para ti? ¿Conmigo no te basta?

Conflicto:
Por el comportamiento sexual de su mujer el hombre se siente rechazado y esto le puede traer conflicto con su propia virilidad, siente que su pareja no le está dando importancia para su placer y se siente agredido.

Diálogo franco:
Por eso es importante la comunicación y la confianza entre los miembros de la pareja. Este tema de la masturbación de ella, de él o de ambos, debe ser abordado. Y si no lo logran hablar abiertamente lo mejor es recurrir a un terapeuta de pareja que los ayude a comprender que esta conducta es natural y no es enfermiza. Que aún teniendo pareja se puede tener encuentros autoeróticos y que el cónyuge no tiene por qué sentirse rechazado. Que incluso, la masturbaciónpuede ser un complemento de su sexualidad.

Hay alertas:
Si ella solamente siente plena satisfacción cuando se autoestimula sexualmente y no cuando hace el amor con su pareja es señal de que hay que conversar sobre esta temática, que debe ser abordada como cualquier otro tema sexual.

Analfabetismo:
Si la mujer reconoce que su marido es un analfabeta sexual que cree que la masturbación es pecado, mala, enfermiza, ella puede optar por reservarse esta conducta y dejarla solo para su espacio de intimidad.

Centro de Terapias Integrales 

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