Orgasmo: viaje placentero y fugaz

 

Sentirlo o no, lograrlo con ciertas posiciones o alcanzar con este el placer extremo... es mucho lo que se habla del tema. Lo cierto es que el orgasmo es ese viaje fugaz que todas merecemos sentir.

Supermujeres.TV habló con Martha Mejía, Terapeuta sexual colombo española, quien con más de 20 años de experiencia, nos ilustra sobre lo que en palabras suyas, “es una sensación subjetiva, de intensidad muy placentera, que en la mujer involucra emociones, sensaciones y sentimientos; es decir, un conjunto muy integral”.

La experta narra esa sensación que experimentamos las mujeres: “Todo nuestro cuerpo e incluso nuestra mente se tensan, llegando a una sensación que contrae involuntariamente nuestro cuerpo, desarrollando mucha fuerza, concentración e intensidad. Es ahí cuando necesitamos conectarnos, orquestar las sensaciones que necesitamos experimentar, como la postura, el movimiento, la fricción, la intensidad y la conexión específica. Entonces pasa, nos posee todo el cuerpo y la mente, luego se desaceleran el sistema nervioso central, el sistema neuronal y el cuerpo; se baja la fuerza y tú quedas con una sensación de relax, como si fueras una plumita que flota”. Y es que el momento cúspide de la relación sexual es tan fuerte, que incluso se habla de la “pequeña muerte”, ese periodo después del orgasmo, que en palabras de la Terapeuta Sexual, “específicamente hace alusión al momento en el que algunas mujeres pierden la conciencia inmediatamente, luego de experimentar el orgasmo”.

Según la Dra. Mejía, con ese 'momentum', instinto o corrientazo, la mayoría de mujeres experimenta un proceso a nivel neuronal, físico y nervioso. Una especie de viaje fugaz, que requiere de concentración absoluta. “Nos ponemos rígidas y desarrollamos toda nuestra fuerza; incluso si somos unas pacíficas damas, llegamos a arañar, morder, succionar, gritar... porque estamos conectando con la hormona más viceral: la instintiva. En ese momento somos como animales ya que actuamos por impulso a los sentidos”.

“No todas las mujeres lo sienten con la misma intensidad ni de la misma manera”, aclara la experta. En algunas se da de manera tan sensible que es casi imperceptible, “todo depende de cómo estés conectada contigo misma, de cómo magnifiques las sensaciones en tu mente, es meramente subjetivo”. Además sentirlo en una parte específica del cuerpo se debe a la conexión que tenga la mujer con su cerebro. “La mayoría de mis pacientes reporta sentirlo en el clítoris o en los pezones, que aunque no es descabellado, claramente es una sensación desde la mente. Estamos acostumbradas a entender por clítoris, pezones y vagina los órganos más sexuales, pero en realidad son zonas erógenas. Allí podemos experimentar las pulsaciones, las dilataciones o esos corrientacitos, pero fácilmente eso se puede ir a la mitad de los dedos de los pies, al coxis o a donde tú quieras”, sonríe la Terapeuta, mientras ejemplifica.

La anatomía femenina se presta para experimentar el orgasmo en cualquier posición, explica nuestra invitada: “de pie, en cuatro, sentada, acostada, agarrada del techo, con otra mujer, con un juguete o como sea. Y aunque conseguirlo depende de movimientos, fricciones, intensidad o disposición, la mayoría de mujeres que tiene orgasmos debe estar en una posición específica, con un movimiento, frotación e intensidad específicos, y de no ser así, cuesta trabajo conseguirlo. Esto se debe a que condicionamos la mente y el cuerpo y sucede especialmente en mujeres que desde niñas no se exploran, no se atreven a conocer su cuerpo”.

 

La terapeuta Martha Mejía concluye con un consejo a todas las mujeres: “El orgasmo, ese reflejo incontrolable, es tan sensible que tú lo tienes ahí y puedes invitarlo en cualquier momento: en la ducha, en la cama, en la silla... donde quieras. No lo reserves para la noche, con la luz apagada, bajo las sábanas y con tu pareja. Concilia con él, invítalo. ¡Déjalo pasar a tomar un café contigo!”

Disfunción Sexual, tema complejo para las mujeres

 

Hay momentos en los que sentimos que no tenemos una vida sexual exitosa. Entre otras razones, puede tratarse de una disfunción sexual, a la que es importante darle pronta solución. Al respecto, Supermujeres.TV tuvo una interesante conversación con la Terapeuta Sexual colombo española, Martha Mejía. Veamos lo que nos contó. 

 

En palabras de la Terapeuta Sexual, “la disfunción sexual femenina es un trastorno que se produce en la mujer cuando hay cambios importantes o significativos de su respuesta sexual. La respuesta sexual tanto en hombres como en mujeres se mide en cuatro fases: deseo, exitación, orgasmo y recuperación. Entonces podemos decir que existe una disfunción cuando se alteran una o varias de estas”.

 

Por lo general, esta disfunción se manifiesta de diferentes maneras: “Ya no presentas pensamientos sensuales, sexuales o eróticos reiteradamente, algo completamente normal en el ser humano. Se altera la lubricidad, lubrificación o lubricación; duele la penetración o coito; se altera el orgasmo. Claramente hay inapetencia sexual, desinterés y falta de deseo. No concilias con facilidad evocando relaciones, imaginando, creando o inventando, ya que así funciona el cerebro sexualmente hablando”. Y si se trastorna todo esto, lo más probable es que la mujer sienta el momento de la relación sexual como algo mecánico, apático e incluso doloroso. Además, es natural que la mujer no se sienta satisfecha y que su concepto de sexualidad cambie, “ya no lo vas a percibir como algo que te hace sentir plena, maravillosa, fémina, conectada con tu diosa sensual, con tu ser, sino que llega a ser una actividad desgastante y poco placentera”, complementa la experta.

 

En 20 años de ejercicio en su profesión, la Dra. Mejía categoriza las causas de la disfunción sexual femenina en tres puntos importantes: “De origen psicológico, tiene que ver con autoestima, autoseguridad, autoconfianza, empoderamiento, plenitud, interrelación con la pareja e interrelación con el entorno. De origen orgánico, con patologías psicosomáticas consanguineas: hipertensión, diabetes o incluso la misma menopausia y de origen hormonal, porque nosotras somos cien por ciento hormonadas. Si metemos este tercer punto en la parte orgánica, no le estaríamos dando la trascendencia que tiene el comportamiento hormonal en nosotras las mujeres”, aclara. También, para la experta, otras causas orgánicas de la disfunción sexual en mujeres jóvenes son: “la gestación y latancia, si a los 20, 30 o 40 quedamos embarazadas; tiene mucho que ver si damos a luz por cesarea, así como si lactamos o no al bebé. Además, casos muy puntuales como una virosis muy fuerte, un tratamiento con antibióticos; la pérdida de un ser querido, la pérdida de empleo, pérdida económica, más aún cuando se acude a tratamientos con antidepresivos”.

 

Importancia psicoemocional y cultural. El origen de la disfunción sexual en las mujeres es altamente psicoemocional. “Una mujer de 20, 30 o 40 años no tiene por qué tener nada de origen orgánico”, dice la experta. Además de todas las causas de origen psicológico arriba mencionadas, para la Dra. Martha, “la educación, la cultura, la falta de autoaceptación y reconocimiento; la falta de hablar abiertamente del tema y aceptarlo como tal”, son otros puntos importantes, asegura además que, “nosotras debemos aceptar que el sexo es un derecho y un deber del ser humano, nosotras nos debemos proveer ese placer como cualquier otro”.

 

Pasos para abordarlo. Muchas veces nos es dificil aceptar las cosas, por lo que la Terapeuta Sexual aconseja: “Primero que todo, lo que siempre recomiendo es aceptar que hay una falla, más si mi referente es que antes disfrutaba y conciliaba con mayor facilidad y tenía un concepto diferente de la sexualidad”. Una vez aceptado el problema, la experta recomienda hablar abiertamente con la pareja, “involucrar a la pareja, porque si bien la disfunción es de 'ella', está afectando e involucrando a los dos. Si la mujer involucra a su pareja, se siente más apoyada, más rodeada y más rápidamente tiene una recuperación. Si se tiene una pareja estable, la disfunción es de los dos; puede que ella la aporte por su anatomía, pero afecta a los dos y los dos se tienen que involucrar”. Y como tercer paso, la experta aconseja buscar ayuda profesional “Hoy en día, en horabuena los terapeutas sexuales abundamos, también en internet podemos encontrar contenido serio, científico que ayuda mucho”.

 

Concluye la experta Martha Mejía recordando que como órgano sexual más importante, el cerebro es el encargado de transportar la motivación, el ímpetu o estímulo, “pues todo empieza sexualmente hablando desde el cerebro: desde el cerebro nacen las ganas, desde el cerebro te sabes a sensualidad, a erotismo, o también puede pasar todo lo contrario”, puntualiza.

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